PRIMERA PARTE: COMO LLEGAR AL DIAGNÓSTICO
GENERALIDADES
El músculo es un reservorio de aminoácidos, tanto de la ingesta dietética como de la actividad física, siendo elemental para el almacenamiento de proteínas (1,2).
Como todo tejido, el músculo está sujeto a cambios degenerativos relativos a la edad o por alguna patología intrínseca que provoca alteraciones anatómicas y fisiológicas: una disminución del número de células satélite y su función regenerativa y la aparición de una inflamación crónica de bajo grado (3). Estos cambios provocan la pérdida de la masa muscular y disminución de su función en el proceso de envejecimiento, iniciando desde los 40 años; se calcula que en mayores de 80 años la pérdida muscular puede llegar a 30%. La pérdida de la masa muscular es el principal factor que interviene en la pérdida de la potencia (el producto de la fuerza y la velocidad de contracción) y la fuerza muscular, perdiéndose con mayor rapidez la primera (4). Cuando esta pérdida cae por debajo del estándar, aparece la sarcopenia (1,2). La sarcopenia está relacionada con muchos trastornos adversos debidos al deterioro funcional, fundamentalmente las alteraciones en el equilibrio (5-7) y psicológicamente el miedo al movimiento, especialmente a caer, agrava aún más el declive físico y el aislamiento social (3).
Sarcopenia y osteoporosis. En el envejecimiento, la sarcopenia y la osteoporosis están interrelacionadas; su coexistencia se ha definido como osteo-sarcopenia o sarco-osteopenia y se le ha denominado “dúo peligroso” por contribuir al aumento del riesgo de fracturas y la alta tasa de mortalidad, por tanto, al demostrar la existencia de osteoporosis, es necesaria la búsqueda de sarcopenia (8-10).
Sarcopenia y fragilidad. La fragilidad es un deterioro progresivo en los sistemas fisiológicos con aumento de la vulnerabilidad a factores estresantes y el riesgo de resultados adversos para la salud, discapacidad o muerte (4). Es un concepto muy amplio, que además del estado muscular, incluye la fatiga, trastornos cardiovasculares y metabólicos, inflamación sistémica, demencia, discapacidad y dependencia.
La sarcopenia lleva a la fragilidad del adulto mayor o la agrava, pero la ausencia de sarcopenia no la excluye (11,12). La combinación de fragilidad y sarcopenia es otra etapa en la cascada del deterioro físico y se caracteriza por reducción de la masa muscular con debilidad y lentitud, pero manteniendo la capacidad de moverse de forma independiente (4).
En esta etapa es prioritario establecer un programa de manejo preventivo de la pérdida de movilidad para evitar que la sarcopenia-fragilidad llegue a provocar caídas, un deterioro de la calidad de vida, discapacidad, aumento del riesgo de hospitalización y muerte (4); no obstante, la sarcopenia suele pasarse por alto en la práctica clínica, básicamente por la falta de interés en el tema (5,13).
En los últimos 20 años se han formado diversos grupos de trabajo para el estudio de la sarcopenia con la finalidad de consensuar la terminología, su definición, los métodos de diagnóstico y el tratamiento a emplear (2,6,14,15) destacando el grupo de trabajo europeo sobre sarcopenia en personas mayores (EWGSOP de: European Working Group on Sarcopenia in Older People) formado por investigadores de distintos institutos y universidades europeas (1).
DEFINICIÓN
La sarcopenia es “un trastorno progresivo y generalizado de la función muscular relacionado a una disminución en la cantidad y calidad del músculo esquelético, lo cual se traduce en una mayor probabilidad de caídas, fracturas, discapacidad física y muerte” (4).
La baja fuerza muscular no tiene relación directa con la disminución de su masa; la pérdida de la fuerza es más rápida que la de la masa, y ganar masa no previene la disminución de la fuerza relacionada con la edad (1,16).
DIAGNÓSTICO
La baja fuerza muscular se considera el parámetro principal para el diagnóstico de sarcopenia, por ser la medida más fiable de la función del músculo (1,2).
1° La sarcopenia es probable cuando se detecta baja fuerza muscular.
2° El diagnóstico se confirma por la presencia de baja cantidad y/o calidad muscular.
3° Si se agrega el bajo rendimiento físico, la sarcopenia se considera grave.
En la práctica clínica, la búsqueda de casos de sarcopenia comienza cuando en el interrogatorio un paciente refiere síntomas o signos que sugieren dificultad para completar actividades de la vida diaria: caídas, sensación de debilidad, paso lento, dificultad para levantarse de una silla, pérdida de peso o pérdida muscular (2,15).
Ante este panorama, es necesario realizar pruebas adicionales para llegar al diagnóstico:
- Iniciar con el cuestionario SARC-F para detectar individuos con probable sarcopenia.
- Si el SARC-F es positivo, el paso siguiente es medir la fuerza de agarre en las manos y/o la prueba de pararse de la silla 5 veces para identificar la baja fuerza muscular.
- En presencia de baja fuerza, se investiga la cantidad o calidad del músculo mediante métodos de absorción de rayos X de doble energía (DXA) o bioimpedancia (BI) con el objetivo de confirmar el diagnóstico de sarcopenia.
- Finalmente, se somete al individuo a medidas de rendimiento físico para evaluar la gravedad de la sarcopenia.
PASO 1. USO DEL CUESTIONARIO SARC-F
El cuestionario SARC-F (de Strength,Assistance walking, Rise from a chair, Climb stairs, and Falls) fue diseñado por Malmstrom en 2015 y consiste en la evaluación de 5 componentes en la función muscular: fuerza, asistencia para caminar, levantarse de una silla, subir escaleras y la presencia de caídas (17).
Fuerza. Cuánta dificultad hay para levantar o cargar 10 libras (0 = ninguna dificultad, 1 = algo, y 2 = mucho o incapaz de hacer) (figura 1).

Fuente: Photo by Micaela Bassa from Pexels.
Asistencia para caminar. Si se necesita ayuda para cruzar una sala (0 = ninguna dificultad, 1 = alguna dificultad y 2 = mucha dificultad con ayuda o incapacidad para hacerlo sin ayuda personal).
Levantarse de una silla. Si es posible levantarse de una silla o cama o se necesita ayuda para hacerlo (0 = ninguna dificultad, 1 = algo de dificultad y 2 = mucha dificultad con ayuda o incapacidad para hacerlo sin ayuda).
Subir escaleras. Se identifica con cuánta dificultad se sube un tramo de 10 escalones (0 = ninguna dificultad, 1 = algo, y 2 = mucho o incapaz de hacerlo).
Antecedente de caídas. Si hay 4 o más caídas en el último año la puntuación es de 2; de 1 a 3 caídas, 1 y 0 para quienes no presentan caídas.
La suma de las 5 pruebas en una persona normal es de 10; hay posible sarcopenia si es <4. La puntuación <4 está asociada con menor fuerza de agarre, menor velocidad al caminar y peor rendimiento físico.
Con una prueba SARC-F positiva, se deben investigan tres elementos para el diagnóstico de la sarcopenia y su severidad: la fuerza muscular, la masa muscular y el rendimiento físico.
PASO 2. DETERMINAR LA FUERZA MUSCULAR
El grado de fuerza se determina mediante la evaluación de la fuerza de agarre. Como segunda opción (o como prueba complementaria) está la prueba de “pararse de la silla 5 veces” (15).
Fuerza de agarre. Se realiza en la mano más fuerte utilizando un dinamómetro isométrico de mano (figura 2) y es la media de tres ensayos máximos; se considera un predictor poderoso de malos resultados para los pacientes (6,17). Existe baja fuerza muscular cuando el agarre es < 27.0 kg para hombres y <16.0 kg para mujeres (2).

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Prueba de pararse de la silla 5 veces. La persona se levanta de una silla cinco veces sin usar los brazos (figura 3); evalúa la fuerza y resistencia de las extremidades inferiores, un tiempo ≥12 segundos indica bajo rendimiento físico. Una modificación es la prueba de cuántas veces la persona puede levantarse y sentarse en la silla durante un intervalo de 30 segundos y evalúa la fuerza del cuádriceps; esta prueba es un sustituto de la velocidad de marcha (2,6).
Si las pruebas anteriores son positivas, se recomienda que la persona mejore la educación de su estilo de vida (5,6).

PASO 3. MEDIR LA MASA MUSCULAR.
Excepto en la medición clínica, se mide la “masa magra” apendicular que es el componente del cuerpo que no es hueso ni grasa e incluye la masa muscular, el tejido conectivo, los órganos del cuerpo, el agua y otros materiales (15).
Puede hacerse por distintos métodos:
Antropometría. Mediante medición clínica se puede predecir la existencia de baja masa muscular esquelética (en caso de no contar con otros elementos de medición) midiendo la circunferencia de la pantorrilla (CP); es de una sensibilidad y especificidad de moderada a alta. Hay baja masa muscular si la CP <34 cm para hombres y <33 cm para mujeres (6).
Por absorciometría de rayos X de doble energía (DXA). Existe baja masa muscular si es <7.0 kg/m2 en hombres y <5.4 kg/m2 en mujeres. Al cuantificar la masa muscular, el nivel absoluto puede ajustarse según el tamaño corporal de diferentes maneras, una de ellas es basándose en el índice de masa corporal (2).
Por resonancia magnética o tomografía computarizada (TC). Son los estándares de oro para estimar la masa muscular, proporciona mediciones más precisas, no obstante, su uso en la clínica no es común dadas las dificultades técnicas para su interpretación y su alto costo. Se puede medir el área de sección transversal muscular (ASTM) o volumen muscular. En investigación, predomina el uso de TC midiendo la ASTM a mitad del muslo (15).
PASO 4. VALORAR EL RENDIMIENTO FÍSICO
Para su medición se emplean tres métodos distintos: a) la velocidad de marcha, b) la batería corta de rendimiento físico (SPPB de “Short Physical Performance Battery”) y c) la prueba de levantarse y caminar (TUG, de Timed-Up and Go). Otra opción es, la “prueba de caminata de 400 metros” (2,15).
La velocidad de marcha se considera una prueba rápida, segura y muy fiable; la más común es la “prueba habitual de velocidad de caminata de 4 m” que mide el tiempo del paso. Se considera normal una velocidad de 1.0 m/s; ≤0,8 m/s es un indicador de sarcopenia grave (2).
La velocidad de la marcha y la fuerza de agarre, predicen resultados adversos relacionados con la sarcopenia: discapacidad, deterioro cognitivo, necesidad de hospitalización, caídas y mortalidad (2).
La batería corta de rendimiento físico (SPPB). Es una prueba compuesta que incluye la evaluación de la velocidad de la marcha mediante la prueba de caminata de 4 m, la prueba de pararse de la silla 5 veces (ya comentadas) y una prueba de equilibrio.
Prueba de equilibrio: evalúa el equilibrio estático y control postural. El sujeto se coloca en tres posiciones durante 10 segundos cada uno (figura 4): pies juntos (1 punto), semitándem (1 punto) y tándem (2 puntos).


Cada componente de la batería se puntúa de 0 a 4 (0 = peor a 4 = mejor) y la puntuación compuesta es la suma de las puntuaciones de cada componente de 0 a 12 (0 = peor a 12 = mejor); una puntuación de ≤ 8 puntos indica bajo rendimiento físico (2,17).
Prueba de levantarse y caminar (TUG). Evalúa la función física. Se pide a la persona que se levante de una silla, camine 3 metros, se dé la vuelta y se siente de nuevo (figura 5). El tiempo normal es menor de 10 segundos; un tiempo mayor de 20 indican alto riesgo de caídas.

Fuente: www.researchgate.net/figure/Principle of the timed-up-and-go (TUG) test (top) and of the imaginary-TUG-test_fig3_298420630
Prueba de caminata de 400 m. Cuando se hace en ≥ 6 minutos o no se completa, es dato de sarcopenia grave.
ALGORITMO EWGSOP PARA EL DIAGNÓSTICO DE SARCOPENIA

Bibliografía
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